Síndrome del espectador

Hoy es 13 de marzo, en 1964: en Nueva York, Estados Unidos. un asesino en serie mata a puñaladas a Kitty Genovese, de 28 años. Las personas que presenciaron su asesinato no hicieron nada por ayudarla o llamar a la policía. Se considera un caso de efecto espectador, que desde ese año se llamará «síndrome Genovese».

El efecto espectador es un fenómeno psicológico por el cual es menos probable que alguien intervenga en una situación de emergencia cuando hay más personas que cuando se está solo.

La explicación más común de este fenómeno es que, con otros presentes, los observadores asumen que otro intervendrá y todos se abstienen de hacerlo. El grupo hace que se difumine la responsabilidad.

La gente puede también asumir que habrá alguien más preparado para ayudar como un médico o un policía y pensar por lo tanto que su intervención sería innecesaria. La gente puede tener también temor de ser avergonzados delante de las personas presentes al ser reemplazado por un ayudante “superior”, o de ofrecer una ayuda no solicitada.

Otra explicación puede ser que los espectadores monitorean las reacciones de otras personas en una situación de emergencia para determinar si piensan que es necesario intervenir. Dado que los demás están haciendo exactamente lo mismo, la gente concluye de las reacciones de los demás que la ayuda es innecesaria, en lo que puede ser un ejemplo de ignorancia colectiva.

Qué fuerte este asunto de la que se difumine la responsabilidad, pone a pensar, de cara al proceso electoral que estamos atravesando.

¿Será usted una persona que sufre del “efecto espectador”?

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