Ofrecer y dejar de pedir

Carlos Kasuga, un empresario mexicano de origen japonés, una vez indicó que una de las diferencias entre los japoneses y los mexicanos es que el japonés ofrece, en tanto que el mexicano pide; los ticos también piden. Pedir es la característica de nuestra cultura latina, en vez de ofrecer, pedimos, es más, exigimos y, como dijo alguien muy inteligente: “El pensar que uno se merece algo, es el primer paso para empezar a perderlo”.

Esto es lo que nos ha llevado a elegir a personas que, una vez, en el poder lo único que hacen es pedir. Detestan el éxito de quienes trabajan, atacan al empresario, insultan a quien tiene un negocio o buscan emprender, pero no se dan cuenta que es el sector empresarial, el sector privado, quien paga sus jugosos salarios que son, en promedio, a veces, hasta tres veces más que en el sector privado.

Pareciera ser que un grupo de académicos, funcionarios y políticos se han puesto de acuerdo para traerse abajo a Costa Rica. Huecos fiscales, nombramientos de abogados que van de rama en rama, pasando por el Ministerio Público, cargos policiales y hasta magistraturas. De otra parte, académicos connotados de izquierdas promueven beneficios para sus allegados y trabajan con supuestos garantes éticos que a la postre no son más que lo mismo de siempre. Así no se puede sacar adelante a un país.

Pero, estas personas no son tan poderosas como piensan, si el pueblo se une y, en vez de caer en chismes y enojos por tanto abuso, comenzamos a trabajar para sacar adelante a Costa Rica, el panorama será diferente.

A lo que más teme el seguidor del chavismo, es a un pueblo de emprendedores, que no dependan de promesas vacías ni migajas que caigan de la mesa, porque las personas tienen sus propios negocios y pueden dar trabajo y generar ingresos dignos. Esta es la pesadilla de los afines al pensamiento chavista; que desde los podios académicos, curules legislativas y quizás en algún momento, desde el propio Zapote, han gestado promover la caída de Costa Rica, pero no lo van a lograr.

Hoy el pueblo nos levantamos y les decimos en la cara: “¡No señores! ¡No vamos a permitir que se venga abajo Costa Rica, para que ustedes nos metan al chavismo!”. No seguiremos cayendo en sus trampas. Como bien dijo un amigo, trabajaremos y viviremos con lo indispensable. No seguiremos enojándonos ni comiendo el cuento de ciertos medios de comunicación que son dirigidos por serviles y que quieren someternos el yugo chavista.

Costarricenses, no nos peleemos por creencias, defendamos a Costa Rica y saquemos al chavismo del país. El chavismo surge por el resentimiento y la desesperanza que nos quieren inculcar, no lo permitamos, luchemos.

¡Trabajo, trabajo y más trabajo! Pero no olvidemos, la otra cara de la moneda, vivir frugalmente y con lo indispensable, en estos tiempos de profunda crisis económica, pareciera ser lo más inteligente y procedente.

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