Los pobres, son personas y no pancarta política de ineptos…

Observé un reportaje de televisión donde se hacía una reflexión sobre el abordaje dado por los últimos 5 gobiernos al tema de la pobreza.  Las conclusiones fueron contundentes, desde Miguel Ángel Rodríguez en 1998, hasta Luis Guillermo Solís en 2014, pasando claro por Abel Pacheco, Oscar Arias y Laura Chinchilla, TODOS hicieron alusión al tema en sus discursos de toma de poder en sus respectivos 8 de mayo. Todos prometieron al menos enfrentar el tema y el más ambicioso prometió acabar con la pobreza extrema.

En una pared, 100 metros al sur y 50 al este de los Tribunales de Justicia en Cartago, se leen dos frases que asustan.  La primera pide la muerte del estado capitalista que nos hace cautivos, según el delincuente que escribió, del imperialismo yanqui; mientras que la otra, hace la advertencia de que los políticos se nutren de la pobreza y la perpetúan, pues “sin pobres no hay democracia”.

Causa pesar leer aquello, porque evidentemente es una promoción a la causa izquierdista, similar a la que hoy tienen en la cúspide del poder a los titiriteros de la democracia, en países de América del Sur y también en países centroamericanos, donde la pobreza avanza a galope como lo hace la inflación de sus pobres economías.

Es repugnante ver a los abanderados de estas causas izquierdistas, tan presentes hoy en Costa Rica, boicoteando procesos democráticos con la antorcha incendiaria del temor, manipulando estudiantes para que cierren colegios y arrogándose la defensa de los pobres.

Si hay sistemas políticos que han usado como carne de cañón a los pobres, han sido las causas izquierdistas, que hoy tienen sumidos en la más cruel de las miserias a millones de personas que huyen muriendo de hambre de sus propios países.

El reportaje se llamaba 20/20, haciendo clara alusión a 20 años en que el 20% de costarricenses en pobreza no ha disminuido y más bien, peligrosamente crece y crecerá, ante la amenazante crisis que enfrentamos.

Han sido 20 años de promesas vacías y de actuaciones irresponsables que hoy nos paralizan y nos angustian, pero no tengo la menor de las dudas, de que la basura propagandística que hacer ver el giro a la izquierda como una salida razonable, no es más que otra promesa, tan irresponsable como la que aquellos 5 hicieron.

Políticos de izquierda y derecha, entiéndanlo todos de una vez, los pobres son personas y no pancarta política de ineptos…

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