La sinestesia

Seguro todos sabemos cómo se ve el color rojo pero, ¿alguna vez se han preguntado cómo suena?

Aunque casi todos experimentamos los colores de forma visual, alrededor del 4% de la población mundial pueden percibirlos a través de otros sentidos. Estas personas tienen una condición neurológica llamada sinestesia, lo que significa que sus cerebros procesan los estímulos de una forma que les permite experimentar varias sensaciones al mismo tiempo (algo que tal vez nos parezca un superpoder a los que estamos en el 96% restante).

Muchas personas con sinestesia han usado esto para crear arte al visualizar cómo perciben los sonidos, el tiempo, las letras, los números y más. Pero ¿Qué es la sinestesia?

La sinestesia ocurre cuando una experiencia sensorial involuntaria y consistentemente dispara otra. Por ello, la sinestesia también puede describirse como una unión de los sentidos.

Existen unos 70 tipos de sinestesia, los cuales incluyen ver sonidos, escuchar el tiempo, y saborear las formas; sin embargo, las más comunes involucran la percepción del color.

Algunos científicos creen que la sinestesia es el resultado de “cables cruzados” en el cerebro. Esto significa que en los sinestéticos (o sea las personas con sinestesia), las neuronas y las sinapsis que normalmente están contenidas dentro de un sistema sensorial se cruzan con otro.

No se sabe exactamente por qué puede suceder esto, pero algunos investigadores creen que estas conexiones cruzadas están presentes en todas las personas al nacer, pero es hasta años después que estas conexiones se refinan.

Por ejemplo el trabajo del famoso pintor Vincent van Gogh, es conocido por ser vibrante y lleno de movimientos expresivos, pero tal vez haya una razón detrás de su distintivo estilo: muchos historiadores del arte creen que Van Gogh tenía una forma de sinestesia llamada cromestesia, una condición que hace que la persona asocie sonidos con colores.

Esto es evidente en varias cartas que Van Gogh le escribió a su hermano, en donde el pintor le manifestaba que “Algunos artistas tienen una mano nerviosa al dibujar, lo que le da a su técnica algo del sonido peculiar de un violín”.

Van Gogh también comenzó a tocar el piano en 1885, pero le costó mucho trabajo comprender el instrumento. El pintor declaró que la experiencia de tocar era abrumadora porque cada nota evocaba un color diferente. Desafortunadamente, Van Gogh tomó esto como un signo de locura, por lo que decidió dejarlo.

Fuente: My Modern Met.com en español

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