La reacción económica

El tema es recurrente, cada cambio de gobierno se habla de lo mismo, pasa el tiempo y no hacemos nada. Los números macroeconómicos siempre son contradicciones, que el producto interno bruto creció, que aumentaron las exportaciones y el empleo y lo cierto del caso es que hace rato estamos empantanados, estancados, trabados.
¿Qué hacer? Para empezar es menester promover mejores niveles de competitividad, esto es, mejorar al doscientos por ciento, nuestra infraestructura, abandonada hace décadas, bajar costos de producción- electricidad, impuestos, tasas de interés, insumos, impuestos a materias primas y equipo y maquinaria, reducir niveles de tramito logia, educación para el desarrollo, en fin…-
Debe definirse una política pública de producción y exportación, áreas de apoyo- industria, comercio, agropecuarios, servicios, turismo, pesca, minería amigable con el ambiente, en fin…y brindar todo el apoyo, asesoría y financiamiento posible.
Debemos impulsar nuestro crecimiento económico con base no solamente de empresas existentes sino que urge promover y apoyar a las Pymes y a las Cooperativas de Producción, tenemos la organización, la Banca para el Desarrollo y mercados cautivos, – Tratados comerciales, Iniciativa Cuenca del Caribe, TLCS, etc.- lo que resta es hacer, pasar de la teoría a la acción.
Le hemos tenido miedo, por décadas, a la inversión extranjera, nos acordamos de los enclaves bananeros y otros, pero las realidades político- económicas cambiaron, la inversión extranjera sana puede traer más beneficios que perjuicios, sino que lo digan los países de Centroamérica que se han disparado económicamente gracias a la inversión foránea.
Si no crecemos económicamente el Estado se deteriora y la política de desarrollo social degenera en grave peligro, hay que producir riqueza y distribuir riqueza, no lo contrario, producir más y distribuir mejor, con un desarrollo económico sano y creciente se fortalece la democracia económica y social, por ende el sistema como un todo. Ese es el reto y esa es la consigna: producir más y distribuir mejor en aras de una democracia más eficiente, más justa y más solidaria.

También podría gustarte Más del autor

Los comentarios están cerrados, pero trackbacks Y pingbacks están abiertos.