La educación e igualdad de oportunidades

El esfuerzo del estado para garantizar la igualdad de oportunidades en Costa Rica comenzaba por el estímulo a los emprendedores. Que los empresarios se multiplicaran, que los propietarios tuvieran la seguridad de tener algo, que la población tuviera acceso a la propiedad y la empresa para que forjaran su patrimonio y la libertad individual que provee ser dueño de su destino. Este esfuerzo  creo que ha perdido impulso y el coeficiente de GINI muestra una sociedad de lo más desigual y los índices de pobreza describen al 20% de la población viviendo en pobreza y cerca del 6% en miseria. Hay un 12% de desempleo y cerca de la cuarta parte de nuestra fuerza laboral nacional o no tiene trabajo, o dejó de buscarlo o está trabajando en asuntos que no le emplean a tiempo completo. Un millón de personas trabajan en la informalidad defraudando al fisco, a la sombra de los esfuerzos sociales para evadir costos y trámites creados por los gobiernos.

El estado para garantizar que la población tuviera acceso a educación hizo lo posible desde la independencia y de manera más clara desde que Don Jesús Jiménez Zamora y luego su hijo don Ricardo Jiménez Oreamuno buscaran proveer educación abundante. En 1941 se funda la Universidad de Costa Rica. Esta universidad se presenta como la herramienta formidable de la movilidad social y generadora de igualdad de oportundades, de la formación de profesionales localmente.

Los niños para recibir educación universitaria requerían de haber estudiado una rigurosa educación secundaria. El Liceo de Costa Rica, El Colegio Superior de Señoritas, El Instituto de Alajuela y el Colegio San Luis Gonzaga sentaron las bases de la disciplina, el decoro, la rigurosa enseñanza, los valores que darían base a la Costa Rica del futuro. El analfabetismo se desplomó, la lectura creció de manera impresionante, la investigación posterior daría un ejemplo al mundo.

Esa ruta está en estos momentos siendo cuestionada. Un sensible cambio en la motivación de proveer al país de una verdadera y sostenible igualdad de oportunidades se ha desvanecido. El FEES para el 2024 no alcanzará para cubrir los excesos. La ruta educativa sirve hoy a otros y variados propósitos.

La ruta de la igualdad de oportunidades basada en educación, esfuerzo y espíritu de superación requiere de una modernización urgente. No es asunto de más plata. Es asunto de más esfuerzo y sacrificio, visión y patriotismo. Es asunto de re entrenar a los maestros, de evaluar su capacidad para educar a las generaciones de hoy y de mañana. No es asunto de más plata, es asunto de mejor gente y de personas mejor dirigidas y motivadas.

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