Este año se conmemora el 130 aniversario del Instituto Meteorológico Nacional

Oficialmente, el Instituto Meteorológico Nacional vio la luz el día 7 de abril de 1888. Esta celebración resulta oportuna para dejar testimonio de cuanto se ha realizado, tantos hombres y mujeres que han vivido el sueño de fundar, pertenecer y desarrollar una de las primeras instituciones científicas del país.

No nos cabe la menor duda, que somos un país altamente privilegiado por contar con los servicios de una entidad que se caracteriza por el alto nivel profesional, su gran capacidad tecnológica acorde con las necesidades actuales y de su indiscutible compromiso en pro del bienestar y seguridad de cada costarricense, del resguardo de las fuentes productivas y de la misma infraestructura. Parte del objetivo de esta celebración es resaltar aún más la labor de la mujer en el campo de la meteorología, donde el gran aporte de las mujeres a nivel profesional y a nivel técnico, también de otras disciplinas ha hecho del IMN una gran institución.

El Instituto Meteorológico Nacional ha sabido responder a las necesidades de la sociedad de cada vez mejores observaciones terrestres, sobresaliente información y pronósticos -diarios y estacionales más puntualizados- que sirven de base en la toma de decisiones en una variedad de sectores. Prueba de ello es que, desde su fundación hemos emitido un promedio de 95,000 pronósticos con proyección diaria. Ello, sin contabilizar los innumerables avisos e informes    emitidos durante algún evento meteorológico en particular.

En 1958, el IMN se incorporó a la Organización Meteorológica Mundial (conocida como OMM), bajo la dirección del Ing. Eliot Coen París. Lo cual favoreció su desarrollo en esa época, gracias a la cooperación internacional que se brindó en donde se fortaleció el intercambio de información meteorológica entre los estados, partiendo que el tiempo y el clima no reconocen fronteras políticas ni económicas.  Y es bajo ese marco, que se nos reconoce -a nivel mundial- como un miembro activo, innovador, de avanzada y de cumplimiento cuando de proyectos a realizar se trata.

Con todo orgullo y certeza, podemos afirmar que el IMN ha superado históricamente crisis, que le han ido fortaleciendo y consolidando, exigiéndole soluciones, con un espíritu reposado y maduro, comprobable en su continuo desarrollo.   Prueba de ello, fue el tener que enfrentar por primera vez en la historia patria, un huracán –propiamente el llamado Otto- que impactó de manera directa el territorio nacional en noviembre de 2016.

Posteriormente, sin haber transcurrido un año, Costa Rica se vio de nuevo afectada en forma indirecta por la tormenta tropical Nate en octubre del 2017. Siendo que los daños, en dicha ocasión, fueron los más cuantiosos que hayamos enfrentado como nación.

No podemos finalizar sin antes señalar que, como nunca en su historia, el IMN se encuentra en una coyuntura de crecimiento, de mayor maduración y de proyecciones insospechadas. Con la total y plena seguridad de que es posible pensar y trabajar en proyectos grandes y audaces a futuro; ello gracias al apoyo que nos otorga cada costarricense.

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