Donde ven canas aceleran

“Los choferes de autobús donde ven canas, vuelven la cara para otro lado y aceleran”, de esta manera describen el drama que supone el uso de transporte público, que según la Ley Integral para la Persona Adulta Mayor, provee traslado gratuito en recorridos hasta los 25 kilómetros y descuentos no menores al 30% para rutas más extensas, marítimas, aéreas y gratis en el tren.

Hace unos días la Autoridad Reguladora de Servicios Públicos (ARESEP) eliminó la concesión a la línea de microbuses heredianas, fundamentó la decisión en reiterados incumplimientos y el maltrato a los adultos mayores, un precedente importante pero lleno de matices.

La investigación se habría iniciado en el año 2015 y tres años después concluye con lo evidente,  una muestra de tortuguismo de instancias que burocratizan resoluciones, que si bien es cierto deben respetar el debido proceso, tienen que hacerse de manera diligente.

Los empresarios al ser requeridos trasladan la culpa a los choferes y cortan el hilo por lo más delgado y aquí que se sepa, nadie investiga las condiciones infrahumanas en las que laboran estos servidores, con horarios extensos, sin la posibilidad de ingerir adecuadamente los alimentos, no pocas veces los vemos detener el bus para comprar una empanada y un refresco, que medio digieren mientras conducen, porque les imponen rigurosas disposiciones de tiempo para las entradas y salidas.

Es imperativo humanizar el transporte público, es normal que exista lucro, porque nadie invierte para perder, no obstante; investigaciones periodísticas del pasado reciente dejaron al descubierto el enriquecimiento desmedido de algunas personas y en la pasada contienda electoral quedó de manifiesto el aporte de centenares de millones de un concesionario a un candidato a la presidencia de la República.

El tema de los adultos mayores debe ser abordado sin dilaciones, la ley no puede quedar en letra muerta, es falso que viajen gratis, ya hay un reconocimiento en el modelo tarifario.

Es necesario un abordaje integral del tema de un sector prioritario que mueve tanto a la masa laboral del país, como a quienes disfrutan del merecido retiro, la condición laboral de los choferes  por parte del Ministerio de Trabajo, no pocos accidentes ocultan la tensión y el desgaste a que son sometidos los conductores, tampoco deben dejarse de lado los entresijos financieros del negocio que ha creado millonarios, que quién sabe si tributan lo debido.

A las canas se les respeta, el precedente de las busetas heredianas en una señal en la dirección correcta, más que un hecho anecdótico y aislado, debe ser el principio de un nuevo orden que respete a quienes sobradamente han pagado el valor de su boleto.

Los comentarios están cerrados, pero trackbacks Y pingbacks están abiertos.