Desafíos de los sistemas de pensiones y las mesas de diálogo: claves para mantener en equilibrio la seguridad social.

A inicios de 2017, Costa Rica se enrumbaba hacia una serie de reformas en los distintos sistemas de pensiones. Finalmente, y después de casi una década, la Caja Costarricense del Seguro Social obtuvo un estudio actuarial sobre el régimen de Invalidez Vejez y Muerte (IVM), aceptado socialmente y realizado por matemáticos de la Universidad de Costa Rica (UCR).

El Poder Judicial, con todo y su huelga, tenía también un proyecto de Ley que reformaría su sistema de pensiones en el cual los montos de pensión serían menos privilegiados que los que actualmente conocemos.

La Asamblea Legislativa, por su parte, acababa de aprobar varios proyectos de Ley que imponían a las pensiones de lujo -aquellas con cargo al presupuesto nacional- una serie de contribuciones solidarias, con el fin ayudar a la reducción del gasto y otorgar una mayor equidad entre los pensionados del país.

A la luz de estas situaciones, a mediados de 2017, con una carrera electoral que apenas iniciaba, se instauró una mesa de diálogo para analizar las posibles reformas al IVM. Esta mesa finalizó con 38 recomendaciones en cuatro áreas: estrategia, gestión, parámetros y modificaciones legales externas a la Caja.

Uno de los principales acuerdos que podemos destacar fue el hecho de programar la mesa de diálogo cada cinco años, con el objetivo de analizar la situación de las pensiones del IVM. Este es un hito importante ya que la última vez que se sentaron a conversar de este tema el sector empresarial, los trabajadores y el Gobierno data de más de 10 años. Y en esta ocasión fueron llamados debido a los preocupantes resultados del estudio que presentaron los académicos de la UCR a finales del 2016.

Estas reuniones quinquenales van a permitir a los sectores representados de la población mantener el diálogo y el control sobre las pensiones de la Caja, evitando que estas reuniones solamente se hagan cuando estemos en crisis.

Mantener el diálogo entre diferentes sectores, con la información clara y oportuna, permitirá que un fondo de pensiones tan importante para todos los costarricenses no llegue a colapsar. Como señala el actuario Francisco Aguirre: “Tratándose de reformas, con buena información los trabajadores toman buenas decisiones” a lo que podríamos agregar que también lo harán los empresarios y el Gobierno.

He ahí los desafíos para las futuras mesas de diálogo: el primero que realmente se logren realizar cada cinco años y, el segundo, que cada sector junto con la Caja, tengan la información suficiente para tomar decisiones y así lograr que todos los costarricenses tengamos una pensión.

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