Cuento del espejo

Un campesino chino se fue a la ciudad para vender la cosecha de arroz y su mujer le pidió que no se olvidase de traerle un regalo. Después de vender su arroz en la ciudad, el campesino se reunió con unos compañeros hablaron. Después, un poco confuso, en el momento de regresar, se acordó de que su mujer le había pedido algo, pero ¿qué podría ser? Entonces, decidió llevarle algo poco común en su pueblo: un espejo.

“Amor ya llegué y te traje un regalo”

Ay qué es déjeme abrirlo…

El campesino dejó a su esposa abriendo el presente y se marchó a trabajar a sus campos. La mujer abrir el papel y se miró en el espejo e inmediatemente comenzó a llorar desconsoladamente.

Al llegar de su trabajo el campesino encontró a su mujer llorando sin parar.

¿Qué paso mi amor? ¿Por qué lloras?

Por tu regalo, lo he visto y lo que has traído es una hermosa mujer, aquí, a nuestra casa.

El marido muy conmovido abrazó a su mujer y le explicó que esa hermosa mujer era ella, y lo que ella veía en el espejo no era ni próximo a lo que lo que él veía en ella cada día.

Estos campesinos se amaron por muchos años más y para él, ella siempre fue más linda que su reflejo.

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