Corresponder es volver a vivir

Si el Creador hizo al hombre y le dio un  mundo para que lo explote personalmente y lo proteja, debemos corresponder a tanta gratitud. De esta correspondencia emergen comportamientos y proyectos que benefician al hombre y a la patria. Llámense tales beneficios fraternidad, comprensión, servicio, solidaridad, amistad; es decir, principios y valores.

No perdamos la alegría y la sensibilidad de vivir. Estamos rodeados de belleza hecha para nosotros, no perdamos el tiempo que pasa y pasa y no vuelve nunca más. Cada persona construye su propio mundo, íntimo y único, irrepetible. De las palabras pasemos a las obras, con el orgullo de vivir en un país de libertad. La patria espera ciudadanos probos, dignos, ya estemos en este o aquel trabajo, en el taller, el hogar o el campo.

La vida y su lucha se libra en cualquier parte, pescando, cocinando, lavando, cantando, escribiendo o simplemente escuchando una música o contemplando un paisaje, o ya sea aquello que nos rodea, ni dejemos de visitar a esa persona que se siente sola o triste, pensemos si alguien necesita o demanda de nosotros mayor atención y cariño; tal vez sea la esposa, el esposo, un hijo, el hermano o aquel pariente que hace mucho tiempo que no sabemos de él. No perdamos el calor humano ni el amor patrio.

Cuando hablemos del país, recordemos lo que dice el profesor David Isaacs de la virtud del patriotismo: “Reconoce lo que la patria le ha dado y le da”. Le tributa el honor y servicio debidos, reforzando y defendiendo el conjunto de valores que representa, teniendo, a la vez, por suyos, los afanes nobles de todos los países” (La Educación de las Virtudes Humanas, p.443).

De qué nos quejamos si lo tenemos todo: un Creador que nos ama y nos espera, un mundo para nosotros, hermanos, solidaridad, patria, respeto mutuo, etc. Solo nos falta más optimismo y mayor crítica constructiva.

Además, nuestra democracia sigue siendo la primera de Latinoamérica. No nos quejemos y apoyemos los valores que nos distinguen. Corresponder es volver a la vida.

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