Como país hemos jugado con fuego

Costa Rica y su clase política confundieron groseramente la justicia social con la creación de privilegios de grupo. A los grupos de interés, a los grupos de presión y sindicales que se hacían presentes y reclamaban derechos o se oponían al gobierno de turno, la clase gobernante les llenó la boca de dinero y de señalados privilegios, que todos ustedes conocen y que no mencionaré. Basta decir que pensiones, grandes salarios y prestaciones crecidas estaban dentro de ellos. Les taparon la boca con billetes.

Los Capitanes y los Reyes han pasado…los grandes líderes y generadores de ideas de la Costa Rica de ayer, se han ido esfumando, a fuerza de haber vivido largos años y algunos de ellos vivos, también se han ido apagando ante la campaña siniestra para despedazar su democrático y legítimo liderazgo.

Sin generadores de ideas y con tan solo personajes generadores de sobornos para los grupos gritones, la sociedad ha vuelto a desarrollar lo impensable, como son enormes brechas sociales, de ingreso, insondables diferencias en las oportunidades, enormes tugurios y carencias de educación pertinente, que han tornado insostenible de más en más el panorama de nuestra república en el mediano y largo plazo. 

Un país con un 12% de desempleo abierto, con subempleo impresionante, con la juventud sin horizonte, es un navío que a toda marcha se dirige hacia un carámbano con la orquesta sonando ruidosamente. Mientras hablamos de derechos a las minorías sexuales no se atiende el desempleo con todo rigor. Mientras se habla del aborto y de “saquen sus rosarios de nuestros ovarios”, nadie se percata de la crisis de vivienda popular, de los tugurios infames que conviven con nosotros, de los indigentes tirados en las aceras.

Presenciamos un linchamiento mediático de día por medio, pero nadie habla y empuja los conceptos de la educación pertinente para el futuro empleo. Estamos focalizados en lo accesorio y en lo que aún siendo importante puede tener una prioridad de segunda línea. Nos estamos distrayendo y perdiendo tiempo precioso.

Hemos dejado de buscar con entereza la reactivación económica, la generación de más y más empleo. Hemos dejado de perseguir la equidad y la justicia social. Por difícil hemos dejado de buscar construir un país mejor para todos y una sociedad inclusiva.

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