Artillería de la libertad

Hans Christian Andersen, el escritor y poeta danés, dijo: “La prensa es la artillería de la libertad”. La prensa libre e independiente, con pensamiento crítico, es junto a la libertad de expresión e información, pilares fundamentales de una democracia y, en consecuencia, deberíamos ser los costarricenses quienes alcemos la voz en vez de esperar a que una organización internacional lo haga por nosotros.

El comunicado emitido el pasado seis de septiembre, por la Asociación Internacional de Radiodifusión, AIR, con base en la información brindada por CANARA, debe ponernos a pensar por dos razones: En Costa Rica no se alzó la voz, no al menos como los deplorables hechos lo ameritaban, contra los responsables de instar y atacar a dos miembros de la prensa, simplemente por hacer su trabajo y tuvo que ser una organización internacional como AIR junto con CANARA, la que defendiera a estos miembros de la prensa costarricense y llamara la atención sobre la gravedad de los hechos.

Buscar impedir la libertad de prensa es completamente antidemocrático, pero señalar al fotógrafo de un medio de comunicación y pretender que no cubra una protesta sindical a las afueras de la Asamblea Legislativa, porque pertenece a un medio no afín a ese líder sindical, con el consecuente ataque de los manifestantes sindicalistas a ese fotógrafo y al periodista de otro medio escrito, que intentó defenderlo, no solo es antidemocrático sino también ilegal y debe ser condenado con toda la vehemencia del caso, porque no solo son seres humanos sino que la ciudadanía tiene derecho a recibir información del acontecer nacional.

Aunque suene cansado y repetitivo, la frase de que el precio de la libertad es su eterna vigilancia sigue aplicando constantemente.  El sindicalismo es el balance ante el poder económico y político de las camarillas, es la manera mediante la cual la clase trabajadora tiene posibilidad de manifestarse, pero recientemente cierta labor sindical ha venido muy a menos, porque pareciera ser que se defienden intereses de gremios, no de la sociedad, a tal punto que, ciertos líderes amenazan hasta con desconocer al Estado de Derecho, y de paso atacando a miembros de la prensa, a los guardianes de nuestra democracia.  

Es inaceptable y por eso este comentarista, a través de un medio como Panorama, alza la voz, pues no podemos permitir bajo ninguna circunstancia, que la libertad de prensa se vea coartada por los intereses de ciertos gremios.

Flaco favor se le hace al movimiento sindical cuando personas que lo lideran atacan, paradójicamente, a trabajadores, quienes no hacen más que cumplir con sus labores periodísticas y de información. Por el bien del movimiento sindical, los líderes de las organizaciones sindicales respetuosos de nuestro Estado de Derecho, deben alzar la voz y reprochar el actuar de ese cabecilla instigador y exigir su renuncia inmediata, así como, la de los aparentes sediciosos que pretenden traerse abajo a la democracia, con tal de que, el pueblo siga manteniendo sus prebendas y privilegios.

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