¿Adónde iremos a parar?

Sí, es una frase de una canción popular, pero que encaja a la perfección con la situación del país; donde la plata no alcanza, la inseguridad está por la libre, el empleo cada vez más escaso, cierres de compañías que dejan a cientos de personas sin trabajo, infraestructura vial pésima, programas sociales ausentes o que no llenan la expectativa de la población; y un sin número de necesidades arrastradas por décadas.

Sin embargo, cada cuatro años elegimos al presidente con la esperanza de que lleve al país por las sendas del progreso, lo cual no lo cumplen y por lo tanto, al final del periodo es una verdadera desilusión. La mayoría de cosas que prometen en campaña se les olvida cuando llegan al poder pero, lo más abrumador es lo que no dicen en campaña y lo aplican aunque el más perjudicado sea el pueblo.

Hay que aplaudirle al señor Carlos Alvarado que si cumplió al decir en campaña que iba aprobar la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas o el llamado Plan Fiscal, pero no dijo que era a costa de lo más sagrado de una población como son los alimentos incluidos en la “Canasta Básica”; no pensaron en las personas que ganan menos de lo mínimo o aquellos grupos en situación paupérrima, que luchan para darles, por lo menos, un plato de comida al día a sus hijos; porque el único objetivo del gobierno es la recaudación de los impuestos, para pagar las deudas adquiridas mediante préstamos con entes internacionales y que se han incrementado, por décadas, por la irresponsabilidad de los mismos políticos ya que, el país no ha tenido un verdadero avance, solo retroceso en todos los campos cada cuatro años “Por eso estamos como estamos, sumergidos en la desesperación”.

Vemos como cualquier obra realizada cuesta millones incluyendo los remiendos, por ejemplo, tapar huecos en las calles que no duran ni un mes, arreglos del puente la platina que costaron miles de millones durante varias administraciones y otros tantos ejemplos, que lo único que producen son dolor de cabeza y cólera de tal despilfarro, que al final es el pueblo el sacrificado para pagar esas deudas.

Hay un frase usada por los políticos que dice “Pagarán más lo que más tienen y pagarán menos los que menos tienen” ¡Que Falsedad!, si analizamos quien es el que pagan los impuestos realmente llegamos a la conclusión que son los consumidores finales.

¿Será por eso que va aumentando cada vez más la pobreza?

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